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domingo, 21 de junio de 2020

¿Y usted padre, está orgulloso de serlo?


Desde niño me presumo, qué hacia mi diferencia con otros de mi generación?. Hoy, en la madurez de la existencia, lo pregunto, aún. Sigo activo y productivo, haciendo emprendimientos, aunque la mayoría de los de mi generación  consideran que ya hicieron lo necesario, ven el panorama como el estado "del no hacer nada".

Claro, hay otra diferencia. Soy padre de un niño de seis años, y cuando salgo con él, los conocidos me dicen como esta de grande el nieto. Mi hijo Samuel José, ya hizo esa catarsis y no se enfada como lo hacía las primeras veces. Lo cierto es que a esta criatura le estoy dando lo mejor de mí, en particular, herramientas para razonar, analizar y tomar decisiones acertadas, ya que en el colegio, tantos los pensum de mas de 10 materias contienen información poco útil en la vida real, y mis colegas se empeñan en evaluar a los seres humanos, -confiados a ellos para que les descubran y animen los talentos-, en medirlos por la información que recuerden, -sin contextualizarla- sin enseñarles, ni técnicas de comprensión de lectura, ni técnicas de redacción, ni analisis de la información desde el cuestionamiento y su aplicabilidad en la practica. 

Fuí maestro del sector publico, y en esa labor, en los últimos años con mas de 18 grupos cada semana y 45 estudiantes promedio en el aula, dediqué mis esfuerzos a provocar en los estudiantes que se mostrasen como eran para lograr descubrir en ellos "el elemento", "el talento", el valor intrínseco que hacia a cada quien diferente. Una vez, salia a flote, mi misión fue convencerlo que lo potenciase, que lo mostrase, lo cultivase, lo alimentase y le diera prioridad al tallaje del mismo. Si bien, no se logró con todos, puedo enumerar mas de cien chicos con los cuales podría enumerar con sus experiencias profesionales exitosas. 

Pero la historia de hoy no esta relacionada con los aprendizajes en el aula. Hoy a usted, lector que viene permitiendo que mis textos sean una compañía en su confinamiento, con aprecio les comparto el porqué estoy orgulloso de ser padre.

 Soy consciente que el nutrido genero de lectores de mi blog son mujeres, también reconozco que el 40% de las madres en Colombia, son cabeza de familia, cifra nada despreciable cuando el 60% de los varones, padres biológicos piensan y actúan con la bragueta olvidando hoy lo que tendrán que reconocer, luego con los años, que el sexo pierde el encanto, y el calor humano lo brindan los hijos en los tiempos en que ya no se es el tarzán de las faldas, ni el héroe de las divas. Y entonces, será la soledad, las lamentaciones, la melancolía, las únicas compañeras en la vejez. 

Hoy como padre de seis hijos comparto diez razones por las cuales no me arrepentiré en los años venideros.

Ø Siempre hay que dar lo mejor de uno, aun cuando las circunstancias o las personas lo desalienten.

Ø Con los años uno comprende que es mejor escuchar antes de juzgar en las riñas familiares. Y más aún, en cualquier confrontación temática o ideológica con quien sea.

Ø Uno es el resultado de las emociones. Por eso es mejor pensar antes de hablar cuando se está emocionalmente afectado.

Ø  Es siempre saludable escuchar a los demás, por esa razón es mejor no pensar mal de que quien nos llega con cuentos.

Ø No me arrepiento por ser generoso hasta con el enemigo, tal vez, el vecino.

Ø Me alegro de haber evitado que a mis oídos entre el chismorreo.

Ø  Comprobé que el escuchar genera buenas amistades y el confiar y hablar con principios a los adolescentes, los guía y acrisola.

Ø No es fácil aceptarlo, pero el pedir perdón cuando uno comete un error, así sea con los hijos; nos da méritos para recibir más confianza. Uno se aquilata con el presentar perdón.

Ø El ser agradecido con las personas que nos colaboran en los oficios domésticos ayuda a que ellas mismas encuentren nuevos horizontes.

Ø Todo ser humano, por sencillo que sea, tiene algo que enseñarnos. Hay que mantener viva la actitud y la disposición de aprender, incluso al bien morir.

La mayoría de nosotros conocemos los ideales para ser buenos padres. Poner esos ideales en práctica es lo difícil... ¡Pero también es lo más reconfortante!

Nuestros hijos nos dan la oportunidad de ser los padres que siempre deseamos ser:



Cristian es el hijo mayor, quien se formó como ciudadano global. Tres días después de sustentar la tesis como ingeniero mecánico en la UIS, ya estaba ingresando a una universidad en Sevilla, España, en donde cursó estudios de maestría en SAP. Él, recientemente comentó en este blog:

Yo soy el primogénito de este estupendo redactor, escritor, soñador, luchador, periodista, profesor, emprendedor, financiero y padre de familia. Aunque llevo 12 años fuera de mi país, España, de los cuales 8 han sido trabajando para una de las empresas más importantes del país donde resido y también trabajando en otros países, debo agradecer SIN DUDA ALGUNA a este Señor o autor de estas notas o blog que es mi PADRE, cada día que pasa, que hablo con él, que leo sus escritos, sus acciones y su capacidad y ganas para aprender me inunda de admiración. En los últimos años ha aprendido a usar internet, facebook, palms, computadores, Smart phones y todo lo que ha podido para estar a la par de las tendencias del mundo de las tecnologías de información. !!Felicitaciones padre!!


Respecto a este post en específico, puedo decir que tiene toda la razón, a los hijos hay que amarles, pero sin olvidar que aunque para ellos siempre seremos niños, con el paso de los años crecemos y se dará lo que él dice en este post, pues al final cuando creces, estudias, trabajas, te casas y haces TU PROPIA FAMILIA y es ahí el centro de gravedad, pues es en este punto donde tu dejas de ser HIJO para ser PADRE; pero para tus padres seguirás siendo el hijo pequeño de la casa, pues podremos tener 40 o 50 años y 10 o 15 años de experiencia, ellos nos seguirán viendo como niños, y no es del todo inconveniente. ¡Así somos los seres humanos¡.


Actualmente me encuentro en un proceso para irme a trabajar a Arabia Saudí.  Para los que no conocen algo a cerca de este país, es la Nación con las mayores reservas de petróleo del mundo, con una monarquía y familia real gobernante que tiene más de 5000 príncipes que perciben salarios superiores a los 10 mil USD mensuales por derecho, y, aunque en los últimos años, debido a la tasa de desempleo de los saudíes, pues la gran parte de trabajos cualificados y no cualificados la hacen los extranjeros, el gobierno está haciendo un esfuerzo en que los saudís trabajen.  Pero las empresas se enfrentan con una realidad, cual paredón,  y es el pasado reciente de comodidad de estas generaciones -que lo han tenido todo en sus vidas-, que miran el trabajo como un castigo y no rinden satisfactoriamente en el trabajo.. Allí  hay que respetarles y reconocerles  la razón en la gran mayoría de veces, convirtiéndose en  un carga para las empresas. Reitero no todos son así, pero por lo general es así. 

Por esta razón "enseñarle a tus hijos a ganarse las cosas" es algo que puede marcar el futuro de tus hijos".

Mi segundo hijo es Carlos Augusto. Tiene la edad que tenía Jesús cuando empezó su vida pública. En el reciente mes del padre chateando me escribió en el día del padre: “padre te amo, estoy muy orgulloso de ti. Gracias por todo lo prodigado. Si la reencarnación existe me gustaría que volvieses a ser mi padre”.

Adriana Ricio es mi cuarta hija, quien conviví tres años mi viudez, y quien al final presionó y motivó mis segundas nupcias. Ella también me escribió con motivo del día del padre: “feliz día al mejor amigo, al mejor maestro, al mejor chef, al mejor escritor, al mejor jefe, al mejor abogado, ¡al mejor padre del mundo. Eso eres tú, pá”.

Margarita es la tercera hija y la primera mujer, y como tal asumió en el hogar el papel de administradora al morir mi esposa. Ella, aunque por el trabajo de administración y dirección, mantiene muy ocupada, siempre tiene unos minutos para mí. Ella escribe poco, pero siempre hay en sus labios una palabra tierna: “te amo pá”. Ella es quien está más pendiente de los asuntos que me conciernen y conciernen a la familia. Es quien da lecciones de ética y teología, es como la conciencia de la familia, cuya generosidad se desborda con propios y extraños.

María Paz, aunque no es hija de mi sangre, la vi crecer a mi lado. Aunque no es expresiva verbalmente, lo es en sus manifestaciones no verbales. Su prudencia, su frescura y hasta su pereza, invitan a ver la vida con calma y a vivirla sin preocupaciones.

Samuel José es el menor de la familia, pero es la síntesis del resto de hijos. Su forma de razonar, el sentido lógico que pone a todo cuanto hace, su facilidad que tiene para hablar y relacionarse lo convierten en un ser singular. Siempre está aprendiendo, está ensayando, está construyendo, esta imaginando. Está en la etapa cuya existencia se asimila a una esponja. Todo lo recopila y la relaciona convirtiéndose en una promesa, en un diamante en bruto presagiando un ser inusual razón por la cual sus maestros lo señalan de no encajar a sus requerimientos y medidas.


Los hijos son una semejanza a la mano, todos los dedos no son iguales. Todos son importantes para uno pues cumplen diferentes funciones, pero a los hijos no se les pueden tratar igual, ni esperar que actúen de igual manera. Igual pasa con los alumnos. Cada ser humano nace con talentos. Corresponde a los padres y maestros, potenciarlos, hacerlos brotar y orientar. No castrarlos. 

El evangelista Mateo (7:12), escribió: “Así que, todas las cosas que queráis que los hombres hagan con vosotros, así también haced vosotros con ellos”.


sábado, 20 de junio de 2020

¡No creas que estoy viejo¡

Y no es que nos sintamos viejos. Es que nos invisibilizan. No es que estemos viejos, somos la suma de sabidurías recogidas en la arena de la vida. No necesitamos que nos tengan compasión; intentamos valernos por si mismos, pues los niños no empezaron caminando. Presidente Duque, su diminutivo "abuelitos" no es un apelativo de cariño, cuando la mayoría de nosotros estamos olvidados por el Estado y confinados sin medida. Jóvenes, gocen la juventud; nosotros igual lo hicimos, pero no nos ignoren. No nos maltraten; ustedes no tendrán escapatoria; tendrán igual fin. 


"No cabe duda de que los conceptos de vejez y envejecimiento se han visto envueltos en continuos cambios, evolucionando a la vez que lo hacia la sociedad y la cultura del momento, es decir no es lo mismo ser mayor en las sociedades primitivas que en la actualidad.

Vivimos en una época en la que prevalecen los valores asociados a la belleza externa y a la inmediatez. Viejo o anciano se ha convertido en sinónimo de feo, antiguo, estorbo o incapaz. Nos olvidamos de que, al llegar a la vejez, las personas han adquirido sabiduría, experiencia, serenidad y generosidad.

En nuestra sociedad, se han producido grandes cambios y la percepción sobre el envejecimiento, ha variado según cada época. Existen numerosas variables de tipo cultural, social, económico, político, biológico e institucional que influyen en el concepto y en la consideración de lo que supone ser mayor.

Durante las diferentes etapas pasando desde la prehistoria hasta llegar al mundo contemporáneo, hay que tener en cuenta factores relevantes para entender el valor que cada sociedad le otorga a las personas mayores:

-          Disponibilidad de recursos

-          Capacidad de transmisión de conocimiento

-          Adaptación respecto al cambio social

LA VEJEZ EN LA PREHISTORIA

Las personas que alcanzaban una edad poco habitual eran consideradas casi sobrenaturales. Eran consideradas personas de gran sabiduría, transmisoras de conocimiento, esencial para la supervivencia del grupo.

LA VEJEZ EN LA ANTIGUA GRECIA

En esta época se sentaron las bases de nuestra sociedad y es donde se empieza a deteriorar el concepto de vejez. Los griegos fueron grandes impulsores de la perfección, del culto al cuerpo y la belleza; la vejez empieza a ser temida considerándose un castigo que impone la vida.

LA VEJEZ EN EL IMPERIO ROMANO

Los privilegios de las personas mayores eran enormes y las clases más bajas de la sociedad los consideraban sabios y virtuosos. La vejez pasó a ser vista como una etapa negativa.

LA VEJEZ EN LA EDAD MEDIA

La vejez era vista como una etapa oscura en la vida de las personas, se produjo un nuevo rechazo a todas las personas mayores. A partir del siglo XVI comenzaron a verse con mejores ojos.

LA VEJEZ EN LA EDAD MODERNA

A finales del siglo XIX, comenzaron a aparecer las primeras corrientes filosóficas que rechazaban la idea de asociar vejez con enfermedad. Fue el origen de la Geriatría y la Gerontología.

El cuidado de las personas mayores en la familia fue convirtiéndose en algo habitual, costumbre que se prolongó en el siglo XX. El envejecimiento de la población trajo consigo la preocupación por el bienestar de los ancianos.

Los ancianos de los países orientales tienen una consideración muy diferente a la de las sociedades occidentales. China y Japón son dos de las culturas donde más se respeta y se venera a las personas mayores". 

(Tomado del blog: Botón de oro)




POEMA DE UN CHARALEÑO CON MOTIVO DEL MES DEL PADRE.


No creas que estoy viejo

porque tengo arrugas en mi cara,

me estoy sintiendo viejo

porque tengo arrugas en el alma…

 

No creas que estoy viejo

porque tengo mi cabeza llena de canas,

me estoy sintiendo viejo

porque para vivir no tengo ganas…

 

No creas que estoy viejo

porque mis manos solo son torpeza,

Me estoy sintiendo viejo

porque mis pies con todo se tropiezan…

 

No creas que estoy viejo

porque la vista no me alcanza,

me estoy sintiendo viejo

porque mis ojos no miran la esperanza…

 

No creas que estoy viejo

porque mis oídos ya no escuchan,

me estoy sintiendo viejo

porque no escucho tus palabras…

 

No creas que estoy viejo

porque no puedo conciliar el sueño,

me estoy sintiendo viejo

porque mis sueños ya no tienen dueño…

 

No creas que estoy viejo

porque no puedo correr para alcanzarte,

me estoy sintiendo viejo

porque no te  tengo para abrazarte…


No creas que estoy viejo

porque la comida se me cae,

me estoy sintiendo viejo

porque al comer, tú me relegaste…

 

No creas que estoy viejo

porque ya no quiero ni bañarme;

me estoy sintiendo viejo

porque no tengo para quien perfumarme…

 

No creas que estoy viejo

por los largos años  que he vivido;

me estoy sintiendo viejo

porque los seres que amaba ya se han ido…

 

No creas que estoy viejo

porque he perdido los sentidos;

me estoy sintiendo viejo

porque la soledad así lo ha querido…

 

No creas que estoy viejo

porque no recuerdo muchas cosas;

me estoy sintiendo viejo

porque siento el peso de las horas…

 

No creas que estoy viejo

porque estoy rezando una oración;

me estoy sintiendo viejo

porque pido a Dios su compasión…

 

No creas que estoy viejo

porque me veo llegando al funeral,

me estoy sintiendo viejo

porque para ustedes, comienzo a estorbar…

 

Luis Martínez Arias.

Escritor y poeta charaleño

junio 20 de 2.020

 


                                                                                     Octubre de 2.019.

jueves, 18 de junio de 2020

Padre..papá… papi...pá

                        https://youtu.be/Et5QYE8r24I

En mas de medio siglo han surgido varias palabras para denominar y remplazar el sustantivo  padre; y están relacionadas con el tratamiento que se da a quien puso el esperma para engendrar. Sin embargo, cada apelativo tiene una connotación diferente deteriorando el verdadero significado, y por ende, la relación que debe tejerse entre un padre y un hijo en una familia axiológicamente bien conformada. Pero el entorno,  el colegio, los mmcs modifican muchas veces, la apreciación que los hijos tienen del padre, por imitación o por moda. 

Hoy en el día del padre, ya varón o madre cabeza de familia, nos unimos al reconocimiento a la personas que actúan como tales en el proceso de formación de los niños y jóvenes, y a la vez, convocamos a reflexionar sobre el papel que en la familia y en la sociedad, juega el padre y la manera que se ejerce esa responsabilidad, si se asume. 

Seis hijos integran mi familia. Ellos se refieren a mi con connotaciones diferentes. El mayor me dice, "padre". El segundo, me saluda con un  "hola". La tercera, me reconoce como "papi". La cuarta, como "pá". La quinta, simplemente, Nauro. Y el menor, usa todos los términos. 

Un "padre" no hubiese salido sin freno a un almacén de electrodomésticos a comprar el 19 de en junio de 2.020 en Colombia para evitar el IVA. Un "papá", evaluaría los pro y los contras de ese ahorro que a la postre, puede ser mas costoso, incluso con la vida. Un "papi", ni se entera que sus hijos salieron a hacer cola para comprar otro cachivache para la casa. Y "pá" sale con los hijos a hacer cola para aprovechar la oferta y tener en casa el televisor mas grande que el del vecino o el equipo de sonido con mayor tamaño para pagarlo a cuotas, así no haya para el mercado y exija estar en el Sisben y reclame ayudas del Estado. 

Con ocasión del día del padre en Colombia en el año del covid-19, junto con la colega maestra enamorada de la historia y la poesía, Ana Isabel Urrea dejamos constancia de ese cambio que aflora en esta sociedad desigual y sin horizonte. El poema de la curiteña es una obra lírica en que narra en versos el entorno, la responsabilidad del padre y el rol de la familia entre 1.948 y 2.020.

     Escuela de Padres

Papás, padres amados

sabemos sus historias,

trabajadores honrados,

el hogar, su gran gloria.

 

La vida fue su escuela

ser papá, su bandera.

 

Hasta que la muerte los separe,

el sí ante el altar,

jamás… hay nada que iguale

esa fecha especial.

 

Educados para guiar el timón

en hogar es su noble misión.

 

En el seno del hogar las hijitas

 entretejiendo con amor su futuro

con el papá los hijos varoncitos         

él es su norte su escudo seguro.

 

Recuerdos…mensajes de abuelos

hoy junto a Dios bendicen su suelo.

 Papás implicados: estos son los beneficios para los niños... y los ...

Papi


La vida y su constante girar

da giros y giros sin fin

los valores de siglos sin par

caminos nuevos y nuevo vivir.

 

Un rumbo nuevo el valor de papá

el papi moderno atónito está

de la nada se pierde la identidad

lujos y lujos comprar y tener,

otros modelos: trabajar y estudiar

no hay tiempo, se exige correr.

 

Corazoncitos con dolor de ausencia

reclaman del papi amada presencia.

 

Carro y casa igual que el vecino

el estrato cuenta lo sabe muy bien,

para las deudas existe un camino

la esposa trabaje y ayude también.

 

Con todo y con tanto y no es feliz

La voz del silencio lo hace sufrir.

 15 conductas cotidianas que os delatan como padres sobreprotectores

Apá o pá

 

Siglo XXI…música, arreboles

se vive al compás del tic…tac

metamorfosis de la vida y sus roles

del papi de ayer sobrevive el pá.

 

Es un gran oso: Dios, los valores

buenos ejemplos, los sanos amores.

 

Matrimonios de meses, de días quizá,

todo es desechable, el amor también,

chicos y chicas no quieren estudiar

embarazos por mil, el mundo al revés.

 

Los bebesitos van de aquí para allá

y su pá y su má, acabándose de criar.

 

En esta pandemia hemos hallado

que no todo es caos, viene lo mejor,

rescatar la familia e hijos amados

vivan los papás, renazca el amor.

 

A todos los papás,  papis, pá, con amor

son ustedes, tres corazones en un  corazón.

 

 

 

 

 


miércoles, 17 de junio de 2020

¿LA DISCIPLINA SE IMPONE O SE ENSEÑA CON EL EJEMPLO?


LA MADRE ES LA PRIMERA MAESTRA.

“Como sea la madre, será el progreso de la Nación, como sea la madre, será la dulzura de la cultura. Las madres son las hacedoras de la fortuna o la desgracia de una Nación; porque ellas dan forma a las fibras de las almas”.

En mi trabajo como maestro he sido testigo de casos que corroboran la afirmación anterior de Sai Baba, un profeta indio de nuestra época. Pero, he sido testigo de ejemplos que demuestran como las madres no educan bien a los hijos.

Hace un par de años siendo director de grado, al entregar el informe académico de una niña del grado noveno, quien había perdido ocho de once asignaturas, la madre al recibirlo y constatar los resaltados de las áreas perdidas, la premió con fuerte cachetada en mi presencia, además de gritada retrimenda.

Cómo promover la disciplina escolar desde casa?

Este año en una clase a las seis de la mañana, un niño de séptimo se durmió sentado en el pupitre. Lo desperté con un afectuoso contacto de mi mano sobre su hombro derecho. El chico despertó sobresaltado, y por hacerlo, los demás del aula, se burlaron riéndose del niño. El niño lloró el resto de la hora de clase. Al otro día en rectoría llegó una carta denuncia de los padres del estudiante. En ella se afirmaba que yo había golpeado al niño en la cabeza y me había dirigido a él como lenguaje inquisidor, causándole daño moral. En ella descalificaban mi labor exigían sanción ejemplar e iniciar proceso disciplinario porque no estaba capacitado para ejercer la docencia. Ya llevaba 35 años al servicio de la nación.

Ese año fui docente de lectoescritura. Mi responsabilidad, despertar en los educandos el amor a la lectura como un ejercicio de lúdica para comprender lo que otros escriben.  Y el camino más corto era dar instrucción sobre técnicas de lectura, técnicas de redacción de textos mediante diagramas o mapas lógicos y técnicas para identificar las ideas principales y secundarias en párrafos. En una de las prácticas de redacción descriptiva, solicité que los estudiantes redactasen un retrato de la madre o el padre con un mínimo de cuatro párrafos. Siempre he tenido como habito leer lo que mis alumnos escriben y orientarlos con mis apreciaciones. Lo hago en forma escrita sobre el trabajo presentado.

Una niña hizo en dos renglones describió física y psicológicamente a la primogenitora. Sobre el trabajo enviado por el correó electrónico de la madre, al opinar sobre la descripción recibida, afirmé: Revisé el trabajo, no lo califico porque no sé a quién pertenece. El nombre de quien envía el correo no está en alguna de mis 18 listas de estudiantes. Los puntos desde el 7 y sucesivos están muy sosos, cortos y no se tuvo en cuenta las recomendaciones para hacer la composición entregadas en clase. La nota es 3.0. -Se calificaba sobre 5- este correo tienes que imprimirlo y mostrarlo en el aula para confrontar lo aquí expreso”.

La niña me responde por el mismo medio: -“no profe soso m trabajo no”-.

 Posteriormente la niña me hace saber el grado y la jornada que cursa, y escribe un par de días después este correo: “Buenas noches profesor este mensaje lo envía……la madre de….. “le pido el favor expresarse en otros términos con mi hija, ella no hace trabajos sosos siempre se a esforzado en sus tareas y trabajos, no tiene porque humillarse ante el grupo por darle un gusto a usted, le pido respeto y no voy a permitir q mi hija le presente la copia q usted le esta pidiendo, agradezco su atención”. 

Siempre he aceptado que uno es lo que los demás hacen de uno. Y en este blog he afirmado que los hijos son el resultado de la educación de los padres. El científico más reconocido del siglo XX, Albert Einstein, dijo: “Dar ejemplo no es la principal manera de influir sobre los demás; es una única manera”.

Estoy leyendo la revista “Educare”, una publicación que viene de Argentina relacionada con la educación en valores. En la página 2 con el título “Crianza, la búsqueda del equilibrio”, dice textualmente: “Los hijos son encantadores retoños, llenos de promesas que, mediante un sabio cuidado o un amor bien dirigido, pueden llegar a florecer como ciudadanos ideales, capaces de entender, apreciar y practicar la ardua disciplina establecida en la sabiduría antigua para lograr el conocimiento de sí mismos y el conocimiento del universo, que no es sino otro aspecto del Ser”.

Los primeros años de vida son cruciales y, por lo tanto, la madre y el padre deben compartir la responsabilidad de una crianza adecuada para los hijos. Las habilidades, las actitudes, los prejuicios y las emociones que constituyen o echan a perder el futuro se van integrando en los cimientos del carácter durante esos años cruciales. Los padres deben hacer que esos cimientos sean firmes y rectos. Pero ¿con que cuentan ahora los padres para esta tarea? No tienen un conocimiento profundo de su propia cultura; carecen de fe en los valores de ésta; no practican ninguna disciplina espiritual; no tienen paz mental: los niños deben crecer en una atmósfera de reverencia, devoción, servicio mutuo y cooperación. Se les debe enseñar a respetar a los padres, maestros y mayores”.

La influencia que ejercen los padres sobre las mentes de los niños es muy significativa. De hecho, es la influencia primaria y predominante en la personalidad del niño y su patrón de conducta. En la actualidad los niños están creciendo en una atmósfera contaminada de corrupción, la ansiedad y la pompa hueca, porque las personas están enamoradas de la cultura materialista y superficial”.

Mientras permiten a sus hijos la libertad, las madres deben, no obstante, refrenar las tendencias dañinas. Deben promover la conducta respetuosa hacia los mayores de la familia. Deben ser cuidadosas con su propia conducta en presencia de los niños, porque los jóvenes aprenden mucho de la emulación. Un espíritu de comprensión y compasión debe saturar el hogar”.

“El regazo de la madre es la primera escuela para cada hombre. Solo las madres dedicadas pueden ofrecer a la Nación niños que se esforzarán por crear un gran futuro para el país. Una buena madre es un valor Nacional. La madre es el factor más decisivo en la vida. La madre define el futuro de un niño”.

Mi experiencia como maestro por más de 40 años y como padre de seis hijos me obligan a compartir las siguientes conclusiones, fruto de mis reflexiones:

1.    Los padres deben ser coherentes con la palabra, el pensamiento y la acción. A veces una conducta que dejamos pasar en casa se vuelve imperdonable en público porque nos avergüenza. El niño no tiene responsabilidad en estas actitudes ambiguas y contradictorias de los adultos.

2.    Los correctivos hay que hacerlos en el momento preciso. Si un hijo se está portando mal en la calle, no esperar hasta llegar a casa para poner los límites. Si no se actúa de inmediato, el pequeño no recordará lo que hizo y no tendrá un referente para mejorar.

3.    Gritar “no” es improductivo. Porque el grito está hablando de un descontrol del adulto y porque la sola enunciación de la palabra “no” es insuficiente para lo lograr el efecto deseado. Hay que convencerlos de que se está hablando en serio y retirarlos físicamente del lugar, problema u objeto del conflicto.

4.    Contar hasta diez y permanecer serios y calmados. Cuando se da una reprimenda, el gesto debe acompañar la seriedad del asunto. Contar hasta diez (o hasta 50, si es necesario) para evitar una reacción impulsiva. Los chicos aman a sus padres, aunque a veces actúan como si los odiaran.

5.    Avisar siempre antes: A partir de los dos años, el niño está en condiciones de entender claramente lo que se advierte: “si sigues portándote de esta manera, mañana no te contaré tu cuento favorito/no verás tu programa favorito por TV, etc.

6.    Hacer solo promesas realistas. Desde los tres años en adelante, el niño está en condiciones de entender las consecuencias de sus actos. “Amenazarlo con romperle la cara” no es realista, además de brutal. Si lo es, anticiparle que perderá un privilegio (por ejemplo, jugar con sus juguetes, usar el celular, acceder a Internet).

7.    No invocar a otros como futuros ejecutores de su castigo: a menudo se promete que un tercero (su padre, el médico, etc.) aplicará un correctivo. No es afortunada la idea de prometer que “el medico te pondrá una inyección si te sigues portando mal”, porque no hay inyecciones para la mala conducta y porque cuando haga falta realmente aplicarle una, estaremos ente una situación doblemente complicada. Además, convertir la llegada del padre en una temida espera es una injusta transferencia de responsabilidad.

8.    Prometer y cumplir lo prometido: esto es bueno y productivo en cualquier plano, pero tiene un valor específico en materia de disciplina. Hay que dar la opción de comportarse como lo hemos solicitado o enfrentar las consecuencias. Y el niño necesita estar seguro de que cumpliremos con la promesa que le hagamos: “sigue llorando. Como te portaste mal, no te vamos a llevar al paseo”.  Cuando lo prometido se cumple, al chico le basta una sola advertencia.

9.    Jamás golpear: No se debe abofetear o golpear a un hijo para que entienda algo o acepte algo. El adulto necesita controlarse y saber que una mirada dura puede llegar a ofender terriblemente a un pequeño. Una clara actitud de desaprobación, con el ceño fruncido, la mirada fija y una sacudida de cabeza alcanzarán. Los niños necesitan entender las cosas, sin por ello, perder el amor de los mayores.

Las tiernas felicitaciones de nuestros famosos por el Día de la Madre


Terminó mi lectura de la nota de la revista citada con este párrafo resaltado: “Cuando tengan que reprender a un niño por alguna falta o fechoría, no se abalancen repentinamente sobre él o ella o lo aterroricen con gritos. En lugar de eso, díganle: “si otro niño te hiciera lo mismo, o se llevara algo que te pertenece o te pegara, ¿no te sentirías herido? Si no te gusta que te alguien lastime, tú también debes evitar causarles daño a otros”. Los niños comprenderán rápidamente y se arrepentirán. Resolverán no repetir un acto o palabra semejante otra vez. Ellos ceden ante el consejo afectuoso”.

Ecoposada La Margarita, Puente Nacional

Junio 13 de 2.014

NAURO TORRES QUINTERO

Profesor de Lecto-escritura

Colegio Técnico nuestra Señora de la Presentación 2.014

San Gil.

 


El parasitismo del plagio intelectual

  El apropiarse de los méritos de otro u otros, el copiar y usar palabras e ideas de otros y sustentarlas o escribirlas como propias y usa...