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miércoles, 14 de octubre de 2026

El escritor muere, pero no su literatura.

 Raúl, Ospina Ospina, el tolimense boyacense inspirador del encuentro internacional de escritores de Chiquinquirá. 



El 8 de febrero de 2026, falleció el periodista, escritor y poeta Raúl Ospina Ospina, (1.943) tolimense de nacimiento y boyacense de corazón, quien desde antes de 1.982 emprendió su dedicación a las letras- novela, cuento, poesía- dejando para la posteridad más de 16 obras publicadas: La mujer de Lot y Para morir nací, Soledades, La raya 151 y otros cuentos, Sueños de junio, Laberinto mortal, Biografía del asombro, La huella del abuelo, El altruista, El transparente, Septuagenario, El fusil y la pluma, El erizo, Sonámbulo y Testaferros.   Fue ganador del concurso nacional de cuento “Prensa Nueva” y condecorado con la máxima Orden del Roble.

De izquierda a derecha, los escritores santandereanos: Nauro Torres Quintero, Raúl Gómez Quintero, Antonio Cacua Prada y el representante de la Academia colombiana de la lengua (2025) en el encuentro de escritores de Chiquinquirá. 


Desde aquel tiempo estructuró la Fundación Jetón Ferro en homenaje al gran bardo Chiquinquireño Antonio María Ferro Bermúdez -1.876/ 1.952- en la tierra de grandes como el inmortal Julio Flórez quienes formaron parte de la legendaria colectividad cultural la Gruta Simbólica acompañando por José Asunción Silva.

Desde hace más de 46 años el persistente Raúl Ospina dirigió y organizó el encuentro anual de notabilísimos hombres de letras nacionales y extranjeros.

La Plaza de la Libertad con su neoclásica Basílica dórica de Nuestra Señora del Rosario ha sido el escenario natural de esta proeza adornada con los bellos desfiles de colegiales quienes rigurosamente uniformados marchan al estricto compás de los tambores de sus bandas de guerra, dirigidas por hermosas guari poleras de mirar severo.

En esta ocasión - sep. 24/26 -el evento, en justo reconocimiento y como homenaje póstumo se dedicó a la memoria del letrado,  fue dirigido por su hija la reconocida periodista Clara Elvira Ospina (RCN 1.998/2.011 ) quien estuvo pendiente de  detalles que produjeron el éxito y contó con la presencia de destacados miembros de la academia colombiana  y boyacense de la lengua: doctores César Navarrete, Guiomar Cuesta, Mariano Lozano, Gustavo Torres H, Gilberto Ávila, Alcides Monguí, Beatriz Pinzón y Aura Inés Barón entre otros elegidos.

La nómina de invitados estaba encabezada por el académico e historiador santandereano, Dr. Antonio Cacua Prada, la notabilísima Pilar Quintana y el prolífico escritor y poeta santandereano Nauro Torres Quintero.

El periodista y poeta Rafael Galvis, quien firma esta nota, presentó “In Memoriam”, sentido soneto dedicado al homenajeado y que conmovió al selecto auditorio:

 

IN MEMORIAM

RAÚL OSPINA.

 

SONETO.

 

 Hoy muchos niños no fueron a la escuela

 Están tristes los versos y herida la cultura,

 Con los amantes de la literatura

 Llora el poema, el cuento, la novela.

 

Ha terminado en la tierra su ventura

Corbatín solitario gime y nos desconsuela,

Sus letras de pincel y de limpia acuarela

Pervivirán en el placer de su dulce lectura.

 

 A su pueblo del alma, faltará su figura

 Y protectora sombra de su augusta estatura

Que hizo llorar las musas de amor a la escritura;

 

Que Dios está contento en el cielo, hay rumor

Pues va a escuchar sus cuentos y su punzante humor;

 Ha llegado un gallardo, poeta, un gran señor…

 

Rafael Galvis.

Chiquinquirá, febrero 10/26.




lunes, 28 de septiembre de 2026

Eres un poema, hijo.

 

 

Eres un poema, hijo,
cuando tus ojos se abrieron,
el mundo cambió de nombre
y la vida tuvo centro.

Fuiste canto entre mis brazos,
llanto limpio, pecho tierno,
como un lucero en la frente
de un universo sincero.



Tu risa cura el cansancio,
tu voz retumba en mi pecho,
y en tu andar descubro el mapa
de lo que aún, no comprendo.

Eres verso que no envejece,
luz de cada nacimiento.
Hijo: poema que escribe
la esperanza en movimiento.

Tomado del poemario ERES UN POEMA

jueves, 27 de agosto de 2026

Si no abro los ojos

 

"La vida no es justa,

es apenas más justa que la muerte, eso es todo".

William Goldman.

 


 

Si no abro los ojos con la aurora,

no te preocupes esposa,

me dormí con tus recuerdos.

 


Recuérdame con cariño

por lo que compartimos,

sentimos y vivimos juntos.

 

Si no abro los ojos al hablarme,

no te preocupes, no cuestiones al Hacedor.

Los tiempos de Dios son perfectos.

Da gracias al eterno por lo vivido.

 

Si no abro los ojos en la aurora,

hijos amados, no me lloren.

Fueron el regalo más bello de tu madre

y prodigaron la máxima felicidad en mí.

 

Transiten por la vida

con hidalguía y contemplación;

con gratitud y empoderamiento.

Son espejos de mi transitar marital.

 

Si no abro los ojos en la aurora,

hermano, hermana de mi alma,

fueron para mí, esencia familiar.

 

Si mañana no despierto en la aurora:

amigo, amiga: fueron maestros

en mi existir;

sus enseñanzas cimentaron mi escribir.

 

Si mañana no despierto en la aurora;

me fui con tus recuerdos

y en gratitud te dejo mi heredad

literaria compartida con los amantes

de mis poemas e historias sin contar.



Del libro Eres un poema. 2025

Ella

 

Ella

 

Él, el iluso. Ella, la ilusión.

Él, el soñador. Ella, hada soñadora.

Él un zafio en el amor. Ella, una libélula de amor.


 

Él, un anciano descuidado. Ella, una fémina adorada.

Él, enajenado en asuntos baladíes. Ella, centrada en vivir el hoy.

Él, no supo cuando se enamoró, y ella, siempre lo notó.

 

Él, un torbellino de pasión.

Ella, una galleta con sabor.

 

Los dos, secos leños al vaivén circunstancial

se fisionaron con amor.

lunes, 3 de agosto de 2026

SECAS HOJAS, un poema al amor

 

 "La vida no es la que se vive, sino la que se recuerda". Con la suma de los calendarios que se lleva el viento, son las brisas de los recuerdos que refrescan los pasos cansados del hoy y del incierto porvenir. Fue un 9 de agosto que empecé a laborar como maestro oficial. Fue un 10 de agosto que contraje nupcias con mi primer amor. En 2020, en plena pandemia, escribí este poema que hoy comparto amigo lector. Y fue en agosto de 2004 que abrí mi blog: https://naurotorres.blogspot.com/  22 años despues, cerca de 900.000 personas han leido 470 entradas que han merecido 3.870 comentarios. 

Y ahora comparto un sentir, un recuerdo, un poema.


“El amor es más sabio que la sabiduría”

Umberto Eco


 

Pronto regresarán los vientos de agosto,

y aunque tu no estés,

ventiscas precipitarán en vuelos cortos

las hojas secas de la urapán que sembraste.

 


Para los pájaros, es árbol sin follaje,

 para visitantes, secas hojas que ensucian el sendero,

para tus polluelos con vuelos interoceánicos,

 un árbol más que habrá que aserrarse.

 

Las flores de la urapán atraen a las abejas,

sus secas hojas fertilizan la tierra;

el altivo árbol, un perenne recuerdo de tu amor;

el vuelo lento de las secas hojas,

 inspiración para el enamorado escritor.

 

miércoles, 29 de julio de 2026

Un poema a los invisibles que votan por los de siempre


Desde párvulo, soy narrador, pero empezando la adolescencia noté que mi romanticismo estaba en la sangre, y en mi trasegar campesino, sentí y viví los efectos de la violencia partidista y más de sesenta años despues, la misma estupidez se manifiesta, votando por los de siempre y desconociendo a los politicos que desde antaño vienen intentado convertir la democracia en expresión politica que gobierne para todos, en especial, para los invisibles. 

Usted, lector, podrá o no racionalizar lo que expreso en versos; pero es que los poetas en la historia, escriben no para agradar a todos. 


Oda a los Invisibles que sostienen la Patria

 

Oh, pueblo que caminas descalzo sobre la historia,
que siembras pan en la tierra herida,
que alzas tu voz, aunque el viento te silencie,
a ti te canto, raíz de Colombia.

Campesino de manos curtidas,
arado humano que abre surcos de esperanza,
tus dedos son semillas, tus lágrimas son ríos,
y tu sudor es el agua que alimenta la nación.

Desplazado que llevas la casa en el hombro,
que conviertes la nostalgia en refugio,
eres nómada forzado por la guerra,
pero también arquitecto de nuevos comienzos.

Víctima de la violencia,
tus cicatrices son el mapa de la verdad,
tu memoria, lámpara encendida,
tu voz quebrada, himno de resistencia.

¡Oh, los nadie¡,
sin nombre en los periódicos,
sin rostro en los altares del poder,
ustedes son multitud de estrellas
iluminando el oscuro cielo del olvido.

Ellos, los invisibles,
son la sangre que corre por las venas de la patria,
el tambor que late en las fiestas populares,
la raíz que no se quiebra, aunque la arranque el dolor.

Por eso la Radio Nacional los nombra,
abre sus micrófonos como ventanas al aire libre,
les da palabra, canto y memoria,
y hace de cada voz un territorio de dignidad.

Oh, pueblo múltiple y resistente,
esta oda es para ti,
porque eres el rostro verdadero de Colombia,
y sin tu pulso,
esta nación no tendría corazón.



miércoles, 22 de julio de 2026

Homenaje poetico al ballet Soaty de San Gil en sus 30 años

 


Este 25 de julio en San Gil, con danzas colombianas el ballet Soaty celebra 30 años de conformación en 1988 con 13 mujeres y 3 varones como una ludica en UNISANGIL, liderado ininterrumpidamente  por la licenciada y abogada Ligia García León,  nacida y formada en en tierras nortesantandereanas. 

Con este poema, rindo homenaje a las damas y varones que se enamoraron y aún disfrutan el baile como una expresión estética que transmite alegría, armonía, expresión humana y siembran hermandad y nacionalidad mostrando las diversas danzas de las regiones colombianas al interior de Santander, en el pais y en el exterior.

ODA A SOATY

 

Treinta años danzando el alma de Colombia

No nació entre muros de piedra ni bajo coronas de oro.
Nació donde la juventud aprende,
donde la esperanza se hace música
y el corazón descubre que la patria
también puede escribirse con los pies.

En la noble tierra de San Gil,
donde las montañas guardan el eco de los comuneros
y el río Fonce canta eternamente la libertad,
una mujer santandereana levantó su sueño
como quien enciende una antorcha destinada
a no extinguirse jamás.



Ligia García León,
artista de la sensibilidad,
jurista del deber
y sembradora de belleza,
convirtió una lúdica universitaria
en un ejército pacífico de bailarines,
capaces de conquistar pueblos
sin empuñar otra arma
que el lenguaje universal de la danza.

Treinta años...
Tres décadas en las que el tiempo
no desgastó los pasos,
sino que fortaleció la pasión,
multiplicó discípulos
y convirtió el esfuerzo cotidiano

en patrimonio vivo de la cultura.



SOATY...
Canción de verano,
voz antigua nacida del espíritu chibcha,
nombre que florece
como el primer canto del amanecer
sobre los campos colombianos.

Hoy trece mujeres
y tres hombres
tejen con sus cuerpos
la geografía de la patria.

Cuando el bambuco levanta su elegancia,
renacen las montañas andinas.

Cuando el torbellino gira con ímpetu,
el viento de Santander
vuelve a recorrer los caminos de nuestros mayores.

Cuando la cumbia abre sus alas,
el Magdalena abraza a la nación
con su eterno rumor de tambores.

Y cuando el mapalé estremece la tierra,
el Caribe entero
enciende el fuego de sus ancestros.

Cada traje típico
es una bandera hecha de colores.

Cada giro
es una página de nuestra historia.

Cada aplauso
es un homenaje a quienes nos antecedieron.

Y cada presentación
es un juramento silencioso
de que Colombia jamás permitirá
que mueran sus raíces.

¡Qué grande es la mujer santandereana!

Forjada entre montañas,
educada en la disciplina,
firme como la roca
y sensible como el agua que fecunda los valles.

En ella caben la maestra,
la artista,
la madre,
la líder,
la sembradora de generaciones.

Desde San Gil,
ha demostrado que la cultura
no conoce fronteras,
que un sueño nacido en un aula
puede llegar a los escenarios del mundo.

Hoy Ecuador abrirá sus puertas,
pero será Colombia
la que caminará sobre ese escenario.

No viajarán únicamente dieciséis bailarines.

Viajarán los pueblos indígenas,
los campesinos,
los pescadores,
los artesanos,
las montañas,
las sabanas,
los ríos
y la memoria de millones de colombianos.

Viajará el corazón de una nación
que aún sabe cantar,
que aún sabe bailar
y que aún encuentra en el folclor
la fuerza para reconocerse.

Treinta años son apenas el comienzo.

Porque las obras verdaderamente grandes
no envejecen.

Se convierten en legado.

Se vuelven ejemplo.

Se transforman en historia.

Que las nuevas generaciones
escuchen siempre el llamado de SOATY.

Que comprendan
que quien baila con amor por su tierra
nunca deja de ser libre.

Y que Colombia recuerde
que, desde San Gil,
una mujer soñó con enseñar danzas,
pero terminó enseñándole al mundo
que el alma de un pueblo
también puede escribirse
al ritmo del bambuco,
del torbellino,
de la cumbia
y del mapalé.



¡Gloria eterna a SOATY!

¡Honor a Ligia García León!

¡Honor a la mujer santandereana!

¡Honor al folclor colombiano,
que en cada paso de danza
hace inmortal el nombre de la patria!


DAD: Nauro Torres Quintero

El escritor muere, pero no su literatura.

 Raúl, Ospina Ospina, el tolimense boyacense inspirador del encuentro internacional de escritores de Chiquinquirá.  El 8 de febrero de 202...