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sábado, 17 de enero de 2026

Oda a Georgina Cuartas Cadavid

 

Georgina,
nombre de agua clara en la memoria del verso,
campana de luz que llamó a la poesía
cuando el mundo cerró sus puertas al abrazo.



En la hora oscura del encierro y la distancia,
cuando la voz temblaba detrás de las pantallas,
tú abriste la palabra como pan compartido
y sembraste poesía donde habitaba el miedo.

Fuiste aliento en la soledad del confinamiento,
puente de sílabas entre orillas dispersas,
mujer faro que sostuvo el idioma
para que el español no perdiera su música.

Desde el Gremio Poético Colombiano
alzaste la lira con temple y ternura,
y tu palabra —sin alzar la voz—
se volvió referente, escuela y abrazo.

Poeta de honda raíz y vuelo sereno,
hiciste del poema un acto de resistencia,
un gesto de amor por la lengua heredada,
una lámpara encendida para América Latina.

Hoy que habitas la región invisible del canto,
tu nombre sigue pronunciándose en plural:
estás en cada verso que se atreve,
en cada mujer que escribe sin pedir permiso.

Georgina, hermana del poema,
no te llevaste la poesía contigo:
la dejaste latiendo en nuestras manos
como herencia viva, como deber sagrado.

Y nosotros, los que creemos en la palabra,
seguiremos diciendo tu nombre en voz alta,
porque quien honra la poesía en vida
no muere: se vuelve idioma.




Autor: Nauro Torres Quintero

domingo, 11 de enero de 2026

La artista colombiana Al Hani Ramírez Bettez, entre las 13 artistas más importantes del mundo en la Bienal BIEAF Corea 2025

 


La artista plástica colombiana Al Hani Ramírez Bettez ha sido reconocida internacionalmente al ser seleccionada como una de las 13 artistas más importantes del mundo en la Bienal Internacional de Arte BIEAF Corea 2025, uno de los eventos de arte contemporáneo más relevantes de Asia y del circuito artístico global. Este evento reunió a más de 740 artistas provenientes de 80 países, consolidándose como una plataforma multicultural de alto nivel que promueve el diálogo artístico en torno a las problemáticas contemporáneas, la crisis ambiental y las nuevas narrativas del arte global. El evento contó con un jurado internacional de destacada trayectoria, integrado por Koo Bon-ho, Melih Aşanlı, Chae Min-Jung, Fabiola de la Precilla, Piotr Perski, Lee Eun-hwa, Daniel Arenas Rodríguez, Jeong Bong-chae, Oltsen Sami Gripshi, Kim Seong-ho, Hong Liu-Sertti y Lee Sang-ho, entre otros referentes del ámbito curatorial y artístico.



De este amplio universo de creadores, solo 13 artistas fueron distinguidos con el reconocimiento principal de la bienal, entre ellos Hani Bettez, quien representó a Colombia en este importante escenario internacional.

La Bienal Internacional de Expresiones Artísticas y Fronterizas (BIEAF) se caracteriza por su enfoque curatorial orientado a reflexionar sobre el arte como herramienta crítica frente a los desafíos sociales, ecológicos y humanos del presente. En este contexto, la obra de Ramírez Bettez fue valorada por su fuerza conceptual, su sensibilidad estética y su compromiso con el pensamiento ambiental contemporáneo.

Artista plástica colombiana con formación en ingeniería ambiental, Hani Bettez ha desarrollado una propuesta visual que integra arte, ciencia y conciencia ecológica. Su obra se distingue por el uso de técnicas mixtas, pigmentos vibrantes y exploraciones lumínicas —incluida la luz ultravioleta— que construyen atmósferas simbólicas donde la naturaleza, el cuerpo la figura humana y el territorio dialogan de manera poética y crítica. Este reconocimiento no solo representa un logro individual, sino que reafirma la presencia del arte colombiano en los grandes circuitos internacionales, posicionando a sus creadores como voces relevantes dentro del panorama artístico mundial.

“Ser parte de una bienal con más de 740 artistas de 80 países y ser reconocida dentro de los 13 artistas más destacados es un honor que asumo con responsabilidad, para seguir creando desde un arte consciente y transformador”, expresó la artista.

Este reconocimiento internacional consolida a Al Hani Ramírez Bettez como una de las figuras emergentes más relevantes del arte contemporáneo latinoamericano, proyectando su obra hacia nuevos escenarios curatoriales, institucionales y críticos a nivel global.

 


SOBRE LA ARTISTA

 Hani Bettez, residente en Barichara, Colombia, es una artista plástica cuyo trabajo aborda la relación entre el ser humano y los ecosistemas naturales. Su obra ha sido expuesta en escenarios como Sun Boats (Egipto), la Universidad Autónoma de Sinaloa, la Galería Frida Kahlo (México), El Gran Salón Baricharte, así como en diversos espacios nacionales e internacionales. En octubre de 2025 recibió en reconocimiento la medalla de plata Aquileo parra Su reciente participación en la Bienal Internacional de Arte BIEAF Busan Corea refuerza su proyección global y la consolida como un referente del arte contemporáneo con enfoque ambiental y sensorial.




Oda póstuma a Beatriz González

 

Es mi homenaje a la santandereana que fue una de mis referentes en mi juventud.

Beatriz González, Una pintora que se atrevió a mostrar la verdadera Colombia 

Beatriz,
madre del color que incomodó al poder,
alzaste la pintura como espejo sin maquillaje
donde la patria se vio herida,
pero viva.

 

No pintaste salones complacientes,
pintaste la herida abierta del país,
el dolor popular vuelto amarillo,
verde agrio,
rojo que no pide permiso.


Tu pincel fue grito
cuando el silencio era orden.

 

Hiciste del kitsch una trinchera,
del dolor colectivo una estética rebelde,
y de la muerte —esa visitante frecuente—
un acto de memoria que no se arrodilla.


En tus cuadros,
los héroes bajaron del bronce
y el pueblo subió a la historia.

 

Beatriz,
maestra sin aula,
sembraste irreverencia en generaciones enteras:
nos enseñaste que el arte no adorna,
interpela;
que no consuela,
despierta.

 

Tu obra fue una bofetada lúcida
al olvido programado,
una pedagogía visual
para un país acostumbrado a bajar la cabeza.
Por eso te siguieron los jóvenes,
por eso te temieron los sordos del alma.

 

Hoy que partes,
Santander debe mirarse en tu espejo.
Tierra de comuneros,
de bravos que en 1781 dijeron basta
al abuso,
al tributo injusto,
al pensamiento encadenado.

¿En qué momento nos dormimos, Beatriz?
¿En qué curva del progreso cambiamos
la rebeldía por la costumbre?
Tu obra nos sacude:
no nacimos para obedecer sin pensar,
sino para crear, disentir, transformar.

Que tu legado sea campana,
no mausoleo.
Que despierte al santandereano del letargo,
que lo convoque a abrazar el cambio,
a descolonizar la mirada,
a pintar de nuevo el futuro
con colores propios.

Beatriz González:
no te vas.


Te quedas en cada artista que se atreve,
en cada obra que incomoda,
en cada conciencia que despierta
y se declara libre.

5 artistas colombianas que debes conocer - Galeria Duque Arango


martes, 23 de diciembre de 2025

Con los años, aún es mi compromiso:

 


  1. En los primeros años del bachillerato encontré en la biblioteca que visitaba, tres veces por semana, un folleto con un texto de Cristian D. Larson. Han transcurrido 60 años, y aun lo leo e intento practicar al confirmar que he amanecido vivo y coleando. El folleto en letras ajadas sobre páginas mohosas, reta al lector a enderezar costumbres para convertirlas en hábitos.  A un lector racional que se nutre de la lectura interpretativa, le comparto algunos consejos que he tomado para mi en mi trasegar existencial.

70 frases de optimismo maravillosas

1.      Tengo que levantarme fuerte para que nada pueda perturbar la paz de mis pensamientos.

2.      Con quien intercambie el saludo, le hablo de salud, felicidad y prosperidad.

3.      Resaltaré las virtudes y valores que encontré en los distinguidos y conocidos al reencontrarnos.

4.      Para mí, deseo lo mejor, desempeño mis funciones con optimismo esperando siempre lo mejor.

5.      Me alegro de los triunfos del otro, asi como de los mios.

6.      Aprendo de los errores, son mi mejor maestro. Desaprendo y aprendo cada vez.

7.      Mostraré un semblante alegre ofreciendo una sonrisa a cada ser viviente.

8.      Trato de mejorar en cada momento de tal manera que no quede tiempo para criticar a los demás.

9.      Tengo que ser generosos para no afligirme, debo ser demasiado noble para no enojarme y demasiado fuerte para no sentir miedo, y demasiado feliz para no permitir la entrada a las preocupaciones.

70 frases de optimismo maravillosas

sábado, 20 de diciembre de 2025

Breve autobiografía del santo sacerdote, Eduardo Vargas Sierra


 “Bueno, me han pedido que diga alguna cosa acerca de mi vida sacerdotal. Ante todo, yo le agradezco a Dios Nuestro Señor que me llamó para el sacerdocio; nunca me he arrepentido de haberle respondido. No es que la vida haya sido fácil, ha sido de lucha, de dificultades; sin embargo, dificultades que me quieran, que me hayan querido apartar del camino del sacerdocio; no; son luchas que se han tenido en el ejercicio de la misión. Agradezco a Dios Nuestro Señor la formación en el Seminario de San Gil y después en el colegio laosiano en Bogotá; compañeros míos de esta Diócesis allá, el padre Ernesto Serrano y monseñor Gustavo Martínez Frías, quien fue arzobispo de Pamplona.   

No hay ninguna descripción de la foto disponible.

Mi ministerio, primero, en San Gil junto con un sacerdote ejemplar de Zapatoca, Monseñor Roberto Quijano, un año estuve con él y aprendí mucho de sus virtudes sacerdotales. Trabajé en la Apostólica de acá, de Zapatoca, siendo sacerdote, junto con el padre Eduardo Ardila, que era el Rector, el padre Rogelio Remolina y el padre Jorge Velandia, con ellos estuve. Había seminaristas también. En ese tiempo trabajamos con gusto, porque me gustó a mí la educación, en aquel tiempo; después he visto que mis cualidades de educador no han sido muchas, pero en ese tiempo estuve sumamente contento, sufrí mucho cuando salí de la Apostólica. 


Un registro histórico ocurrido en el camino de la miel, la sal y las ollas, en cabalgata desde Puente Nacional hacia la vereda Jarantivá y Páramo para escoger el lugar donde se fundaría el hoy poblado de Quebrada Negra. En el centro el Pbro. Eduardo vargas Sierra, a su izquierda, Monseñor Pedro José Rivera y su diestra el dentista Carvajal, sin sombrero, y mi padre Miguel Agustín Torres. Década del cuenta del siglo XX

Después estuve de Párroco en varias parroquias, primero estuve en El Encino. Era una parroquia que no tenía ni carretera, ni luz, ni otras cosas. Pero, esa experiencia, al principio difícil de acomodarme, sin embargo, la recuerdo con muchísimo cariño. Fue un tiempo muy hermoso, para mí, ese contacto con los ríos, con los montes, con la naturaleza, con la gente, con las dificultades, con el…llamémoslo así el destierro, me gustó muchísimo. En seguida tuve que pasar a Albania, que estaba en ese momento en un tiempo de lucha, estaba el bandolerismo de Efraín González, en plena beligerancia y el ejército que luchaba por neutralizarlo. Fue un tiempo de dificultades, de muertes, de cosas de esas… Dios me sacó con bien de esta experiencia.


Parada de la cabalgata en la tienda la Esperanza, casa a la vera, hoy de la carreteable en la que transcurrió mi infancia y juventud; pasada y tienda para peregrinos y viajeros del camino que unió a Caracas con Bogotá y por el que transcurrieron los comuneros en 1781 y Bolivar y santander, años despues, y que conectó a los Muiscas con con los Guanes.

Pasé luego a la Legión de María en San Gil, las escuelas radiofónicas, la parroquia de lo que es hoy San Martín de Porres; todo eso, son varias parroquias ahora, allá estuve. También estuve en la Sagrada Familia; fui el segundo párroco, después del padre Bernardo Ochoa que se salió. Estuve en Pinchote, en Pinchote estuve varias veces, también fue un tiempo bueno y me gustó mucho. Trabajé directamente en la curia, en la legión de María, en las escuelas radiofónicas y me hospedaba en la casa del Obispo.

No hay ninguna descripción de la foto disponible.

Más tarde estuve en Puente Nacional, ya una parroquia grande, de mucha extensión y también de serias dificultades, muy bonita esa experiencia: Fui bien recibido, estuve contento; pasé a Zapatoca y estuve poco tiempo, dos años. Zapatoca es una ciudad levítica y de mucha organización religiosa, de mucha espiritualidad de parte de la gente, es extensa la parroquia, no tenía la vitalidad que tiene en este momento, era otra manera de hacer pastoral, pero bien trabajé, ayudé un poco en la hechura de la casa cural. Tuve un accidente, pero salí, salí con vida, una monja que iba a mi lado quedó muerta; íbamos con unos muchachos, ellos no sufrieron mayor cosa.

Un brindis de tres históricos personajes: Monseñor Pedro José Rivera, el sacerdote Eduardo Vargas y mi padre, Miguel Agustín Torres en lo que fue posteriormente la casa cural de Quebrada Negra en Puente nacional. 

Estuve después en la Curia, de nuevo trabajando con la Vicaría de Pastoral y pasé después de nuevo a Puente Nacional, y de ahí salí para Roma; estuve en Roma estudiando unos tres años, tratando de hacer una Tesis, que al fin se convirtió más bien fue como en un estudio de Espiritualidad, que se centró en el estudio de San Juan de la Cruz, la espiritualidad de él.

Regresé a trabajar con el padre Ramón González; el padre Ramón González es un héroe de la Pastoral Social, hizo muchísimo en ese tiempo. Estaba asociado con su hermano, que es un ejecutivo, el padre Samuel. Fue una época verdaderamente de gloria de la Pastoral Social, quizás era la Diócesis de más representatividad en Colombia. El padre Ramón era llamado al CELAM, a varias partes a dar conferencias acerca de lo que él estaba haciendo, del Instituto del Páramo, del Instituto de Zapatoca y otra serie de actividades que él tenía. Tenía unas granjas; hacía su actividad también en algunas parroquias. Fue un tiempo verdaderamente glorioso para la Pastoral Social. Se hicieron también unas edificaciones en San Gil, unos barrios, que se hicieron por iniciativa de la Pastoral Social. Más tarde fui director del Instituto del Páramo, por unas dos ocasiones, ahí se hicieron unos cursos de Catequesis sobre todo para personas que querían dirigir la catequesis en diferentes parroquias; cursos también que acostumbraba el Páramo, cursos de liderazgo, etc.  estas actividades, me llenaron el alma. 


Seis personajes que en su trasegar mundano, hicieron historia: Agustina Torres, Pbro. Eduardo Rodriguez, Campo Elias Sáenz, Monseñor Pedro José Rivera, Pbro. Eduardo Vargas Sierra y Antonio Saenz. Registro tomado en Providencia.

Después me pidió monseñor Víctor López que estuviera en la rectoría del Seminario, junto con el padre José Antonio Díaz y el padre Gilberto, con él estuvimos reiniciando el seminario después de 10 años de haberse cerrado. Se inició con 12 alumnos, el más representativo actualmente es el que es arzobispo de Bogotá monseñor Luis José Rueda. Terminado el ciclo del Seminario pasé de nuevo a Pinchote, fui Vicario de monseñor Leonardo Gómez Serna, un hombre tan especial en esta Diócesis, de tanta acción, de tanto carisma, de tanta devoción a la Virgen, especialmente al Santo Rosario, de mucha actividad. A él, se debe toda la gestión para la creación de la Diócesis de Vélez.

Estuve en otras parroquias después: Coromoro, en Cite; estuve también más allá de Contratación, en Guacamayo, ayudé al padre Velandia , estuve con él en Oiba y; finalmente también trabajé acompañando al padre Isaac Prada en Olival, y fui coadjutor del padre Córdoba,  Gonzalo Córdoba en El Socorro, también trabajé con el padre Roque Julio García; pasé también cerca de Charalá y pasé finalmente a Jordán, donde estuve más de 10 años, 10 años y medio, exactamente el tiempo que duró acá entre nosotros el Obispo que está ahora en Tunja, Carlos Germán Mesa Ruiz, él me nombró y cuando él salió yo también salí.

Puede ser una ilustración de una o varias personas

Ahora estoy acá en Zapatoca, muy contento de estar ayudando al párroco, un poco como arrimado, porque yo ya soy Emérito y a los eméritos no nos dan nombramientos así que valgan la pena, pero estoy, junto el padre Albeiro, con el Diácono, Néstor Ariza y estamos trabajando. Esta es mi vida, estoy satisfecho de ser Sacerdote, espero que el Sacerdote eterno, me reciba allá en el cielo, me perdone mi mal Ministerio, tenga en cuenta a su bondad y se acuerde de mi cuando esté en su Reino.”

Fue mi padre, Miguel Agustín Torres, un líder católico, promotor de las construcciones de los templos de Providencia y Quebrada Negra. El primero fue reemplazado por una capilla que donó el extinto Pedro Fajardo.

El santo sacerdote, murió en Bucaramanga y sus exequias ocurrieron en San Gil, el 20 de diciembre de 2025. Fu hermano del sacerdote, Hernando Vargas, quien escribió la Historia de la Diócesis de Socorro y San Gil, texto inédito en el que además, se narra el origen de las parroquias de la extensa Diócesis, antes de fragmentarse en dos. 



 

miércoles, 12 de noviembre de 2025

MISIVA A UN ETERNO AMOR


 

San Gil, 13 de noviembre 2025

 

Indeleble

Señora Margarita

Cripta 01 bloque 2 Catedral Nuestra Señora de la Nueva Baeza

San Gil, Santander, Colombia.

 

Perenne saludo:

Me amaste desde el biberón, y yo, te ofrendé mi afición, siendo un polluelo. Alcanzamos un decenio de espera y tu profesor de filosofía nos dio la bendición el 10 de agosto de 1.973 en el templo de Barbosa, Santander, Colombia. Un día despues, nos separó la obligación laboral; tu a tu escuela en Providencia en Puente Nacional, y yo, a la escuela urbana de la Belleza en el mismo departamento a empezar mi labor docente. Un año despues, logramos unidad familiar con tu traslado para reemplazarme, y yo, empecé la misma labor en el Colegio San Juan Bosco del mismo lugar. En ese mágico y violento poblado escondido en las arrugas de la cordillera central, empecemos los dos a hilar nuestro nido marital. Tu a tejer las cobijas, y yo, a cepillar, armar y pintas los muebles de comedor y sala. Entre libros, planillas, cuadernos y oficios compartidos en el hogar testigo de nuestra desenfrenada pasión, concebimos el primogénito, quien se convirtió en fontanal de nuestros anhelos por iniciar estudios universitarios y en venero en nuestro empeño por una pedagogía liberadora impregnada de afectos en la que los educandos y progenitores, no se fueron objetos, sino sujetos de su propio desarrollo cognitivo, intelectual y transformador.


Solo nos teníamos en nuestro pensar, en nuestro actuar, observar y sentir; pero para los gamonales políticos éramos opuestos ejemplos para los discentes a quienes inducimos a ver la pasa como norma de convivencia y al otro, hermano u opositor, como el prójimo, y lograron trasladarme del corregimiento al que llegué como maestro departamental.

Tu suegro siempre me predicaba: Dios no abandona a sus apóstoles. Y un buen sacerdote que, años despues, fue declarado el personaje más Es un poemario de una mujer cubana que lucha por dar a conocer sus creaciones líricas viviendo en un pais sin oportunidades, sin servicios públicos permanentes y sin medicinas y tratamientos para los virus importante del siglo XX en Santander por su labor de cimentación de la economía solidaria y las pastoral social de la Iglesia católica, me acogió en el Instituto de Liderato social de Zapatoca en nuestro departamento. Y a esta ciudad levítica llegaste meses despues, celebrando tu compañía con la gestión y nacimiento del segundo retoño de nuestra fusión sanguínea. Fueron 360 meses que estuvimos en esa ciudad colonial cuyos residentes se les reconoce como tacaños por ser metódicos en el ahorro como inversión posterior. Por mis habilidades en la escritura y la locución, fui traslado a la Villa de San Gil y la Nueva Baeza a empezar de nuevo un trio de proyectos: Prensa y radio, diseño de material didáctico y alfabetización para adultos. 20 años compartimos en esta ciudad colonial, otrora centro de venta de esclavos y en 1.780, faro de la revolución comunera, preámbulo a las guerras de independencia que nos dieron la libertad en el continente sudamericano desde 1.819.

La mitad del tiempo compartido con nuestros cuerpos, saberes y haceres, nueve fueron para ti, tu viacrucis y para los dos, nuestro silencioso calvario. Tu cabellera siempre fue brisa de seguridad, tus miradas, oasis de ternura y amor; tus brazos, malacates para mis inseguridades;  tus volcanes, bombones de seducción; tu boca, paila efervescente de mi frenesí; tus piernas, vástagos de mis maromas, tus zanjas, piscinas de mis borbotones; tu boca, hornilla de mis pasiones. Aunque lo he intentado borrar ese viernes en la noche de 1.991 cuando celebramos la aprobación de la nueva Constitución de Colombia, aun en espera de su aplicación total, cuando en mis desmedida pasión succionando y acariciando sus senos, en el derecho encontré una masa interna que apagó de súbito nuestra entrega pasional. Confiamos en el medico familiar, no medimos su idoneidad, y omitimos acudir al especialista para un diagnóstico más preciso. Sarmiento, el costeño, extirpó la masa. Ocho dias despues, los resultados de la Biopsia revelaron positivo. Acudimos a Leónidas, el cirujano amigo, quien contactó al mastólogo y programaron la extirpación mamaria. Aún conservo la libreta en donde registrábamos las viajes, tratamientos, medicinas, paliativos y medicamentos biológicos esperanzados en no registrar episodios en los primeros 60 meses posteriores a la mastectomía.


Desde el mes 58 empezaste a sentir síntomas en el pulmón. Acudimos al cirujano Rojas, quien fue el designado por la aseguradora. Y empezaron las fases de radioterapia, quimio y tratamiento para el dolor. Perdiste, peso, tu cabello y tu belleza física empezó a revelar los efectos colaterales de los tratamientos. Los dos siempre estuvimos esperanzados que lograríamos extirpar las manifestaciones malignas, pero, el daño trasmutó a l cerebro y las estaciones a la cruz fueron más cortas.

Recuerdo tus ordenes impregnadas de mis lágrimas y expresas con ilusión: Los cuatros hijos no debían enterarse de los carcinomas extraídos y cuyas raíces continuaron trasmutando en tu cuerpo. Los tres mayores en la universidad, y la menor bajo mi cuidado. El ir y venir a Bucaramanga fue frecuente hasta cuando ya me notificaron que la inevitabilidad del punto final.

No he logrado raspar de la memoria ese fatídico lunes 13 de 2.000. Ese día no fui al trabajo. Estuve en casa. Estuve junto a ti en el nuestro lecho nupcial. Al empezar a toldar el calor, solicitaste a cada uno de tus hijos que entraran a nuestra recamara, y luego a tu hermana Consuelo que llegó sobre las cinco de la tarde. Habías perdido toda movilidad, tu ajado y enjuto cuerpo empezó a tornarse morado desde tus hermosos pies de afrodita como si la sangre perdiera su circulación. Me recosté a tu lado. Te abracé y fui besándote con el cuidado que demanda deshojar una rosa. Te besé y el aroma de la pomarrosa tornó en acidez y la rigidez de tus labios fraccionó mis caricias, y expiraste. Bajé con cuidado de la cama y me postré dando gracias a Dios porque había extinguido tu dolor y ahogado tu respiración. Informé del desenlace y entre el llanto y la desesperanza nos unimos en una plegaria de gratitud por ejemplar, amorosa y emprendedora vida.



Hoy se cumplen 25 años de tu física partida, pero tu amor prevalece en mi respiración, tus registros corporales están pintados en mi memoria; tus 280 epístolas en diez años de amores conforman encuadernadas con las mías, reposan en el baúl de pino que mi madre, mandó hacer para empacar mis pertenencias rumbo al seminario de Mosquera en donde anduve tres años, para evitarlo por acoso sexual del director espiritual.



En la cripta 01 bloque 2 de los osarios que están en la catedral de San Gil, florecen rosas rojas que se marchitarán cuando mi familia deje junto a tus cenizas, mis cenizas con la que solicité a nuestros hijos alfareros que hagan un cáliz y en él, depositen periódicamente agua para que beban las aves que viven y tornan cada tarde en el bosque que fue nuestra cuna de amor y escudo de adversos vientos que nutren el olvido de nuestros descendientes.

 

NAURO TORRES QUINTERO

Escritor colombiano

https://naurotorres.blogspot.com/2025/09/sabiduria-en-poesia.html

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martes, 11 de noviembre de 2025

Soy mi propia obra maestra

 En mi trasegar mundano, la soledad, la vejez y la sabiduría que nos legan los problemas afrontados, dejan unos resultados que hoy deseo compartir con usted, pues si los conservo, se pierden en el cenizario. 


1. El culpar al otro, el quejarme de algo y de otros, es lo que yo he hecho de mi vida.

2. El triunfo verdadero es el que surge de las cenizas del error. Es mi responsabilidad edificarme, y el valor de auto acusarme en el fracaso me permite volver a empezar. 

3. El quejarme del ambiente o de lo que me rodea es demostrar que otros si lograron vencer los sinsabores.

4. Si aprendemos a convertir toda situación  difícil  en un escudo para triunfar, crecemos cada vez. 

5. El quejarme de mi pobreza, de mi estado de salud o de mi mala suerte, no facilitó enfrentar con valor las circunstancias y lograr resultados ganadores. 

6. Si me quejé de la falta de dinero, no me percaté  que abunda en muchas partes.

7. Si me amargo con mis propios fracasos o se los cargo a otros, seguiré justificandome como un fracasado.  

8. Cualquier momento es bueno para comenzar y ninguno es tan terrible para claudicar. ¡hay que empezar ahora mismo¡

9. Deja de engañarte. Eres la causa de tí mismo, de tu tristeza, de tu soledad, de tu necesidad, de tu dolor y de tu fracaso.


10. La causa de mi presente es mi pasado y la causa de mi futuro, es mi presente.

11. En cada dolor y desde el dolor, se aprende a nacer cada vez, pues dentro de uno, hay una fuerza que todo lo puede.

12. Entre más me conozco, más libre y fuerte soy, asi evito ser títere de las circunstancias. 

13. Soy el tallador de mis destino. Y nadie puede sustituir el buril  para continuar esculpiendo mi ser. 

DORA GONZALEZ DE ARDILA, UNA GUABINERA BAILARINA

  Fue, con su esposo, declarados patrimonio cultural inmaterial viviente por la Gobernación de Santander y la UNESCO. Nacieron en Cúchina,...