Este 25 de julio en San Gil, con danzas colombianas el ballet Soaty celebra 30 años de conformación en 1976 con 13 mujeres y 3 varones como una ludica en UNISANGIL, liderado ininterrumpidamente por la licenciada y abogada Ligia García León, nacida y formada en en tierras nortesantandereanas.
ODA A SOATY
Treinta años
danzando el alma de Colombia
No nació entre muros
de piedra ni bajo coronas de oro.
Nació donde la juventud aprende,
donde la esperanza se hace música
y el corazón descubre que la patria
también puede escribirse con los pies.
En la noble tierra de
San Gil,
donde las montañas guardan el eco de los comuneros
y el río Fonce canta eternamente la libertad,
una mujer santandereana levantó su sueño
como quien enciende una antorcha destinada
a no extinguirse jamás.
Ligia García León,
artista de la sensibilidad,
jurista del deber
y sembradora de belleza,
convirtió una lúdica universitaria
en un ejército pacífico de bailarines,
capaces de conquistar pueblos
sin empuñar otra arma
que el lenguaje universal de la danza.
Treinta años...
Tres décadas en las que el tiempo
no desgastó los pasos,
sino que fortaleció la pasión,
multiplicó discípulos
y convirtió el esfuerzo cotidiano
en patrimonio vivo de la cultura.
SOATY...
Canción de verano,
voz antigua nacida del espíritu chibcha,
nombre que florece
como el primer canto del amanecer
sobre los campos colombianos.
Hoy trece mujeres
y tres hombres
tejen con sus cuerpos
la geografía de la patria.
Cuando el bambuco
levanta su elegancia,
renacen las montañas andinas.
Cuando el torbellino
gira con ímpetu,
el viento de Santander
vuelve a recorrer los caminos de nuestros mayores.
Cuando la cumbia abre
sus alas,
el Magdalena abraza a la nación
con su eterno rumor de tambores.
Y cuando el mapalé
estremece la tierra,
el Caribe entero
enciende el fuego de sus ancestros.
Cada traje típico
es una bandera hecha de colores.
Cada giro
es una página de nuestra historia.
Cada aplauso
es un homenaje a quienes nos antecedieron.
Y cada presentación
es un juramento silencioso
de que Colombia jamás permitirá
que mueran sus raíces.
¡Qué grande es la
mujer santandereana!
Forjada entre
montañas,
educada en la disciplina,
firme como la roca
y sensible como el agua que fecunda los valles.
En ella caben la
maestra,
la artista,
la madre,
la líder,
la sembradora de generaciones.
Desde San Gil,
ha demostrado que la cultura
no conoce fronteras,
que un sueño nacido en un aula
puede llegar a los escenarios del mundo.
Hoy Ecuador abrirá
sus puertas,
pero será Colombia
la que caminará sobre ese escenario.
No viajarán
únicamente dieciséis bailarines.
Viajarán los pueblos
indígenas,
los campesinos,
los pescadores,
los artesanos,
las montañas,
las sabanas,
los ríos
y la memoria de millones de colombianos.
Viajará el corazón de
una nación
que aún sabe cantar,
que aún sabe bailar
y que aún encuentra en el folclor
la fuerza para reconocerse.
Treinta años son
apenas el comienzo.
Porque las obras
verdaderamente grandes
no envejecen.
Se convierten en
legado.
Se vuelven ejemplo.
Se transforman en
historia.
Que las nuevas
generaciones
escuchen siempre el llamado de SOATY.
Que comprendan
que quien baila con amor por su tierra
nunca deja de ser libre.
Y que Colombia
recuerde
que, desde San Gil,
una mujer soñó con enseñar danzas,
pero terminó enseñándole al mundo
que el alma de un pueblo
también puede escribirse
al ritmo del bambuco,
del torbellino,
de la cumbia
y del mapalé.
¡Gloria eterna a
SOATY!
¡Honor a Ligia García
León!
¡Honor a la mujer
santandereana!
¡Honor al folclor
colombiano,
que en cada paso de danza
hace inmortal el nombre de la patria!
DAD: Nauro Torres Quintero
No hay comentarios:
Publicar un comentario